09 mayo 2005

Oprah

No puedo dormir. Creo que han regresado las pesadillas de oscuridad que tenia de vez en cuando después del accidente. De niña me bastaba con encender la luz, pero ya no logro alejar esos fantasmas ni cuando estoy rodeada de gente. No quiero que se entere mi hermano. Se preocupaba entonces, y ahor apodría significar que he tenido una recaida. No puedo quedarme con hacer nada... así que prefiero ocupar mi mente en lo que sea antes de quedarme sin hacer nada.

Por ejemplo, una de las viejas misiones. Algo alegre... todo el tema de Oprah sería un buen comienzo.

La cuestión es que los jefes querían hacerse publicidad, y aprovechando una mención bastante desfigurada de unos cuentistas en el programa de Oprah, una de las encargadas de la imagen de la empresa prometió enviar a trabajadores de la empresa para poner buena cara, despejar dudas y hacer alguna pequeña demostración. No tengo muy claro porqué nos enviaron a nosotros, pero allí estábamos, delante de unas diez personas de la junta directiva dándonos consejos sobre lo que podríamos y no podríamos hacer, y de posibles fraces gancho para desviar las preguntas indiscretas.

Sabíamos lo bastante... pero no demasiado como para ser una amenaza

Aún así no estábamos agusto, así que Martin y yo acabamos colándonos en el estudio de Oprah para echar un vistazo al guión del capítulo, y así tener algo más de tiempo para preparar respuestas "políticamente correctas"

La sorpresa fue encontrar allí a una entidad post-vital. Un clase eco que solo estaba allí esperando por ver el siguiente programa desde las gradas y poco más.

No tubimos que buscar mucho para orientarnos entre los camerinos hasta encontrar el guión.

Algunas de las preguntas más incómodas eran: ¿cuanto cobran?, ¿a que se deben las cinco muertes de este año en su plantilla? (en realidad habían sido 7), ¿quien es Bishop?...

A todo más o menos podríamos responder sin mayores problemas. Ni Martin ni yo teníamos grandes conocimiento de informática, así que nuestro gran pirateo consistió en abrir desde ese mismo ordenador una cuenta de hotmail, y enviarnos el guión informático de su interior para enseñarselo a los chicos, diciendole que no guardara nuestra clave. Por suerte, nadie se preocupó en mirar el uso de aquella terminal.

Discutieron durante lo que me parecieron horas, hasta que finalmente desconecté. ¿tanta importancia tenía quien se presenta en persona, y quien se proyectaba? los dejé hacer, pensando que todos acabariamos teniendo algo que hacer... cuando me doy cuenta de que me habian dejado fuera de la operación, e incluido a Parpadeo. Bueno, alguien tenía que quedarse para cubrirles las espaldas, si pasaba cualquier cosa. Al final resultó que fue buena idea dejarme a mí cubriendo.

...

No hay comentarios: