06 julio 2005

6 Jul 05

Crisol Prometheus, no en una tarde cualquiera. Los diferentes componentes del equipo reaccionan a su particular manera a una situación traumática, Michael duerme y no muestra preocupación alguna, Connor por otro lado se pierde en el monocromático color del techo tras su experiencia con “otra vida”, mientras Jonh lo observa desde el otro lado del Velo con preocupación, y Hann-Ye tan solo descansa... pero quien ha encajado el final de la misión de la manera más destacable es Lea, quien ha decidido curtir las heridas a base de pastel

Deja en una puerta tras otra dos o tres bombones para sus ocupantes, pero en la última se detiene, respira hondo y toca. No tiene que esperar mucho hasta que se entreabre

Lea

*Lo primero que ve O’Sulivan al abrir la puerta es una bolsita de inconfundible olor a la altura de sus ojos, tras los que aparece Lea*

Un dulce a cambio de tu nombre de pila.

O’Sulivan

*Sonríe y es consciente por primera vez después de despertarse del dolor

Ha ido disminuyendo con el paso de las horas, pero remolonea disfrutando de la atención de Lea*

- Bueno... depende de qué sean los dulces claro

Lea

*Se encoge de hombros* No sabia cual preferirías, así que he traído cuatro o cinco diferentes. ¿chocolate, cabello de ángel?... si no, me obligarás a robar otra vez dinero de Mikael para ir a por más

Y no me gustaría quedarme con la intriga *poniendo morritos en tono de broma*

O’Sulivan

- jajajaja

Crema, me recuerdan a mi infancia...

Mis padres tienen una empresa de pompas fúnebres, y ofician el banquete además de los servicios típicos.

Y... siempre ponían pasteles de crema

Lea

Siempre sacamos lo mejor de recuerdos pasados ¿he? pues es tu día de suerte.

Suspiro y un trozo de tarta de crema... aunque en casa los hacíamos mejores, espero que baste para tentarte *entra al interior sin hacer apenas ruido con sus pisadas*

O’Sulivan

*Se acerca a ella, cogiéndole un dedo con su meñique en lo que toma la bolsa de los pasteles* Derek *Tarda un instante más en soltar su mano, sin decidirse con cual de los dos premios quedarse, para finalmente dirigirse a la mesa, y tomar asiento en una de las dos sillas de la habitación*

Lea

¿Derek?

*Sonrie un momento, como si saborease ese nombre y al fin rie* no se si te pega. Ya me hacia a la idea de... nosé... Luis? ¿Sam? *se sienta a su lado*

O’Sulivan

No estoy orgulloso del nacimiento del nombre, por eso doy mi apellido

Lea

No hace falta que lo cuentes, si no quieres. *se apresura*

O’Sulivan

Pero sabes que...?

Quid pro quo

En vista de que mi nombre de pila no me pega, voy a darte un regalo...

Lea

me basta con conocerlo

O’Sulivan

Es una chorradita, pero es muy especial

Lea

*mira intrigada*

O’Sulivan

Tu... puedes... llamarme Sully

Lea

*Sonríe curiosa y asiente* suena bien. Sully entonces

O’Sulivan

pero no delante de los chicos, o me perderán el poco respeto que me tienen...

Lea

*se unen en una risa limpia, pero por un momento lo mira un poco más seria* quería darte las gracias, Sully,

O’Sulivan

*se pone serio entre un mordisco y otro al pastelito de nata* ... Por qué?

Lea

Bueno...

Desde que llegaste te has preocupado mucho por el resto del crisol, sacrificándote en muchas cosas... he intentando tender puentes que antes no existían

En cuanto encuentre el momento pienso darles un rapapolvo a los chicos con respecto a eso *bromea*, pero antes quería darte las gracias...

O’Sulivan

No tienes por qué Lea... me siento en deuda con el resto del mundo por haber sobrevivido a mi Experiencia Cercana a la Muerte... y mis compañeros de crisol son los más cercanos a mí ahora mismo... salvo tú, que estás... más cerca

Lea

No me has contado nada sobre tu experiencia. Supongo que a poca gente le apetece hablar de ese tipo de cosas, pero yo siento... que NECESITAMOS hablar de ello. Como grupo... ya sabes *se apresura ¿ha evitado tu mirada? O no...*

Aunque con gente como Jonh será complicado je je

O’Sulivan

Bueno, la mía fue francamente absurda... fue en cumplimiento del trabajo, currando en el turno nocturno de una gasolinera.

No es nada del otro mundo... ahora *mira a la lejanía, evocando algo que nunca es fácil*

Entonces fue muy traumático, atracaron la gasolinera de noche y como no podían acceder a la caja tomaron un rehén

Lea

*atiende seria*

O’Sulivan

Cuando fui a por el dinero toque la alarma silenciosa y al depositar el dinero en la bandeja le clave un bolígrafo para marcarlo

Salio corriendo pero la policía le dio caza, lo abatieron

Y volvió en forma de espíritu... de poseedor

Poseyó a un policía y me disparó

Al pobre policía le arruinaron la vida

Lea

Imagino...

O’Sulivan

Por aquel entonces dedique mis esfuerzos a encontrarlo

Pero no di con él y orpheus me fichó

Lea

Lo siento mucho

O’Sulivan

Yo no lo siento. Gracias a ello te conocí... *mirándola a los ojos*

Lea

*da un pequeño respingo y se ríe nerviosa* bromista hasta en lo trágico ¿he? Vaya ánimo

¿Y cuanto tiempo hace de eso?

O’Sulivan

Bueno, hará cosa de un año *liquida uno de los pasteles y alarga la mano hacia el siguiente, recordando el tiempo que hace que no prueba algo tan dulce*

¿Y tú cuanto hace que militas en Orpheus? creo que ya he hablado yo, ahora te toca a ti soltar prenda

Lea

Bien, bien... aunque creo que ya te conté una parte hace algunos días *cambia de postura en la silla*

Pues hará... como un año desde mi primera prueba

Me costó bastante entrar... parece que no terminaban de decidirse de si darme el visto bueno o no. Me tuvieron haciendo test, pruebas de capacidad y largas múltiples unos 5 meses, antes de decidirse a congelarme solo como primera prueba y sin garantías de contrato. No importaba. No podía dejar pasar una oportunidad como esta.

Pero a pesar de toda la comodidad y lo bien preparado que está Orpheus, los pasillos hasta las cunas parecen terriblemente largos y fríos cuando no sabes por donde caminas *se frota las manos, recordando aquella sensación de frío*

O’Sulivan

*nota que está incomoda* si no quieres hablar de ello no lo hagas... * le roza la mano con la suya*

Lea

*El tacto de la mano de ella es extraño. Suave y frío como el mármol, pero casi traslúcido como una gasa. Sonríe* No te preocupes. Es más fácil decirlo que rumiar en silencio hasta que lo que masticas se descompone. Supongo que conoces esa sensación. Desde entonces todo es paradójico. Sí, logré lo que quería... pero cada vez que me acerco a ese lugar siento pánico, igual que cada vez que deben despertarme. La operación es muy incómoda.

O’Sulivan

La próxima vez no despertaras sola *serio, pero con una extraña emoción tras la mirada*

Lea

*enarca una ceja* Me han dicho que no es algo bonito de ver. Pero gracias por el gesto

O’Sulivan

Vale, te prometo que cerrare los ojos jajaja

Lea

ja ja ja. Como quieras. Yo ya te he avisado

*tuerce el gesto.* Y luego está la sensación tras dos semanas aquí o así. Me muero por regresar, para recordar sensaciones tan simples como... no sé, como acostarme en la cama cubierta de mantas calientes *bromea* o el olor de estos dulces...

*bajando el tono* A la par que tras unos días despierta, me frustro por necesitar ayuda para cosas tan simples como esas

O’Sulivan

Bueno, hasta que llegue ese día sabes que puedes contar con mi cuerpo para pasar el rato no?

*se detiene* uoi.... ha sonado peor de lo que debería...

Lea

*rie con ganas*

No, créeme. No quieres eso *entre risas*

Ten cuidado con decir esas cosas, o me lo acabaré tomando literal

O’Sulivan

jajaja Qué es lo peor que puede ocurrir? será lo mas intimo que pueda compartir con una chica en mi vida no?

jaja

Lea

O, venga... ¿no te parece todo esto casi... irreal, antinatural

Me cuesta pensar en mi estado de que esto pueda ser... íntimo

O’Sulivan

*La mira y acerca la mano despacio...

aparta un mechón de la cara y lo recoge tras su oreja para susurrar*

Es tan íntimo como lo desees...

Lea

*sientes que te mira, aunque es difícil interpretar la expresión de un rostro mutilado. Tarda un poco en responder* Sully, yo... *se interrumpe y gira el rostro, visiblemente incómoda. Finalmente sonríe, aunque tiene un tono amargo su gesto*

*susurra* No hagas eso...

O’Sulivan

*Le devuelve la mirada pero con calidez, y la sonrisa con dulzura*

- no pienses que todos los chispas somos malvados y mentirosos... algunos deseamos cosas buenas para los demás

*Le toma la mano y la pone en su rostro, puede notar los moratones y la barba que comienza a nacer después de este tiempo sin todo el aseo que querría*

Lea

*no puede evitar acariciar esa sensación entre los dedos. Tan... viva?*

Bueno, por esa regla de tres, yo soy una manipuladora con carácter destructivo *intenta bromear*

O’Sulivan

jajaja

Lea

Quizás tengan razón en lo segundo jaja *termina apartando la mano con una caricia, llevándose con sigo esa sensación cálida*

O’Sulivan

Mis padres siempre decían que la muerte era el mejor negocio...

Intenta dejar atrás todo por un instante y... espera, ya se que voy a hacer

*Se acomoda e intenta relajarse. No tarda en proyectarse*

Lea

*Te mira extrañada mientras deja que su imagen en el plano físico se deshilache* No sabes la envidia que sentimos los durmientes hacia eso que sabes hacer...

O’Sulivan

Quizá algún día te enseñe... ahora... vamos a hacer algo especial

Quedan unos minutos para el amanecer, así que... dame la mano

Lea

Mm.... ¿que estás pensando? *se incorpora y la tiende, extrañada*

O’Sulivan

*La toma de la mano y acercándola hacia si susurra al oído* piensa en un lugar hermoso

y avísame cuando estés preparada

Lea

* cierra los ojos... lo primera que recuerda es aquella bicicleta, y el ruidito de los viejos pedales. El paisaje surge a su alrededor casi con naturalidad, formando parte íntima del recuerdo. Sonríe débilmente* ya lo tengo... ¿y ahora?

O’Sulivan

* Notan que la energía fluye muy rápido y O'Sulliban la toma de la cintura, apoya la cabeza en el hombro. Cuando la alza nuevamente están en la orilla de la playa que esta frente a su hotel. El sol comienza a nacer del horizonte, la arena y el paseo están desiertos hasta donde la vista alcanza, el mar oscuro en calma*


Lea

*Sonríe y suspira, como si desease oler el mar mientras el cielo se tiñe de colores*

Como me encantaría poder visitar cualquier lugar como tu lo haces... *melancólica*

O’Sulivan

*con voz suave* No te he traído aquí para hacerte sentir mal Lea, al contrario... el mundo esta a nuestros pies, a los tuyos y los míos... no todo termina en una cuna de metal y no estas sola, no mientras yo brille

Lea

Gracias Sully, eres... muy atento *Baja la mirada y se separa un paso*

O’Sulivan

Te ha molestado algo Lea?

Lea

Me siento extraña, como una chiquilla *ríe nerviosa* no se qué te puedo decir.

Y no... es solo que me siento... *no termina la frase*

Eres demasiado amable con migo *termina*

O’Sulivan

Lo siento, creo que he vuelto a propasarme... volvamos al hotel...

Lea

Si, será lo mejor. Tienes que Intentar descansar lo que puedas. Te hace falta *sonríe*

O’Sulivan

Bueno, en tal caso... *Se toman de la mano y el universo vuelve a girar a su alrededor, y acaban tumbados en la cama*

Lea

*Pierde el equilibrio y le cuesta unos segundos reorientarse. Ríe imaginándose a sí misma* que sensación más rara... * mira a su compañero, y casi por impulso le da un beso rápido en la mejilla* Muchas gracias por el viaje. No dejas de sorprenderme

Aunque creo que debería irme ya

O’Sulivan

*mirándola a los ojos* No sé con exactitud qué te pasó tiempo atrás... solo sé que no te dejó un agradable recuerdo, me gustaría que este feeling que tengo contigo no se pierda... no se si tú también lo sientes pero esta ahí

Lea

*aprieta tu mano entre las suyas un instante antes de incorporarse* quizás algún día... te lo cuente.

Gracias por estar ahí. Descansa... *alejándose hacia la puerta*

O’Sulivan

*La observa irse, no puede evitar sonreír y sentir algo que no sabe definir bien*

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