“Todo bien”. Le pregunto, y lo único que se le ocurre decirme es que todo les va bien. ¿Pero entonces qué soy yo para él? Después de eso no ha parado de lanzarme miraditas y hacer como que no ha pasado nada. Esos ojitos de cordero abandonado no me enternecen ¿pero entonces qué soy yo para él? Un entretenimiento, algo con lo que pasar el raro, una amiga… no sé lo que soy para él, pero me duele. Por un momento llegué a pensar que él pretendía algo más serio con migo, y se comporta como si nada pasase. Como si no hubiese importado! Para mí fue importante…
Se supone que esto no debería afectarme tanto al estar separada de mis hormonas no es así? Pues se equivocan. Todo esto da asco.


No hay comentarios:
Publicar un comentario