Mañana nos llevan a New Orleáns. Parece que ha pasado algo grave. Un huracán. Me molesta un poco que los directivos de Orpheus parezcan más interesados en dar una buena imagen que en ayudar realmente. Envían a tres crisoles para ayudar en lo que podamos, y probablemente no seamos los únicos que acudamos. No me importa mucho la competencia, la verdad. Esto me recuerdo a cuando era joven, y me apuntaba a acampadas y campos de trabajo en los que solo plantábamos árboles, montábamos pequeños parques para niños en zonas menos favorecidas y cosas así, solo que esta vez vamos a hacer algo de verdad. Solo espero que la burocracia no se meta mucho de por medio.
Connor está aún tenso con todo lo que le pasó con el encontronazo de “Otra Vida”, pero seguro que al estar allí puede reordenar prioridades y colocar cada cosa en su sitio.
Debería hablar con O’Sullivan y ser algo más sincera con él. Pero no sé por donde empezar. Y a la vez tengo que tener cuidado de que todo esto no estropee las relaciones dentro del crisol con partidismos absurdos donde en realidad no ha pasado nada serio. ¿o si? Me estoy haciendo un lío.
Vale… y como demonios se lo digo?
O`Sulivan… Derek… No, ese nombre no, no le gusta su nombre de Pila. Sully? Tampoco. No puedo tener un tono tan íntimo como ese. O’Sulivan entonces.
Pues O’Sulivan, esto no puede seguir así. Bueno, en realidad no hemos ni empezado, de modo que no es romper romper en sí. Es más bien… Que no podemos dejar que eso ocurra. No puedo dejar que ocurra. No quiero entrometerme en medio de su relación con Rouse. Pedirle que la abandone por mí seria demasiado egoísta, y ya ha tenido tiempo más que de sobra para dejarla si fuera esa su intención, y no lo ha hecho. De modo que no quiere dejarla. Aún si lo hiciera, lo nuestro estaría condenado al fracaso antes de empezar siquiera. He visto dos parejas empezar así, y siempre fue el mismo cuento. Empiezan las dudas de haber cambiado a una persona por otra, que si ella no hacia esto, que si él nunca me exigía aquello… y nunca funciona. Así que no puedo dejar que eso ocurra. Sobra decir que no me puedo conformar con ser el segundo plato de nadie. No necesita explicación. Mi dignidad está primero. Pero no quiero darle la impresión de que es por su culpa, ni de que me ha utilizado. Cada vez estoy más convencida de que eso es lo que está pasando, que me está utilizando, pero prefiero acabar de una forma más diplomática. Quizás si le digo que no tiene ninguna deuda con migo. Ha estado bien, pero no va a repetirse, esas cosas. Si hace falta, hasta diré que lo utilicé en un momento en que echaba de menos la compañía, o algo así. Solo espero que la excusa que me dio aquel día no fuera mentira. Todo aquello de que había discutido con Rose, y que no estaba seguro de que lo suyo fuese a continuar… De hecho, ahora que lo pienso, suena fatal. Osea “He discutido porque sospeché de una llamada, y me creí que me está poniendo los cuernos, por eso he venido a hacer el amor libre con tigo”.
Agg…
No importa. Mente limpia, mente limpia. No quiero pensar ahora en eso, o acabaremos mal.
Quizás lo mejor sea que el resto del crisol no se entere. No quiero que se pongan a hacer partidismos de ningún tipo, y amargarle la vida al chico, amargármela a mi, o fraccionar al equipo porque si. Son buena gente.
Me gustaría poder hablar con alguien de esto.
Tengo que dejarlo ya.

No hay comentarios:
Publicar un comentario