Esta noche he hablado con el Doctor Chadravanti. No s
abía si querría responderme claramente a algunas de las cosas que quiero saber, así que empecé haciéndole un poco la pelota. Preguntando por su nombre de pila (me es impronunciable, algo así como Murfi). Al principio pareció relajarse... hasta que pregunté, claro. Me gustaría saber qué efectos segundarios tiene el pasarme congelada tanto tiempo, sometida a drogas y el estrés de tentar a la muerte una vez y otra. Por ahora, ya me lleva mosqueando el que mi última regla fue hace meses, y las pesadillas de Tom Hayes. Noté que se ponía tenso, pero no me dijo nada que yo no supiera. Solo que las cosas que pueden pasarme, más que físicas, son psicológicas, de modo que no son cosa de su departamento.
Obviamente no me gustó esa respuesta, pero que le voy a hacer.
Para empezar, podría no haberme tragado toda esa mierda... nisiquiera él sabía lo que podría pasarnos a largo plazo. Nos condenan a una muerte lenta, a sapiensas de que podría suceder cualquier cosa. No les importaba

No hay comentarios:
Publicar un comentario