12 septiembre 2005

12 sept

Acabamos de regresar

Esperaba que la segunda visita a aquella casa despejara mis dudas, pero más bien las han removido. Parece que cada vez con más frecuencia, los chicos están perdiendo los nervios

Pues bueno, lo dicho. Encontré a Connor con HannYe y Jonh, así que les hablé de lo de mi padre a todos. Técnicamente no tendría que importarme mucho, a estas alturas. Me extrañó que no pusieran grandes objeciones a ir a visitar a ese supuesto espectro. Si mis sospechas son ciertas, ese espectro seguirá en el mismo sitio.

Primero miramos por toda la casa sin gran resultado, y después me puse a… escupirme en las manos y tragarme después el resultado. Siente fatal así, pero es el mejor paralelismo que se me ocurre. Es… como una paja, según decía el fantasma aquel que conocí con lo del Katrina. Yo lo usé para llamar la atención. Al principio no parecía que sucediera anda, pero poco a poco, algo cambió. Ya sabes. Las luces parpadean, las sombras se alargan y algo comienza a tomar forma de esas sombras. Que desagradable se me hace recordarlo.

Era como una sombra sólida que se arrastraba con movimientos terriblemente lentos. Cada paso que daba él, lo retrocedíamos nosotros mientras intentaba que hablase. Solo le saqué un “cariño”, y un “Aquí dentro hace mucho frío”. A todos les sonaba la voz. Pero esta vez, Hann Ye lo identificó como la voz de su madre… solo que su madre no hablaba inglés.

Entonces me había equivocado ¿no?

Discutía con migo misma sobre lo que hacer. ¿Fumigarlo tal vez? ¿Dejarlo estar? No…

Connor se cubrió de pinchos mientras Jonh brillaba (parece que tenemos a un aprendiz de fuego fatuo entre nosotros), pero la criatura seguía andando. Jonh gritó de golpe, rompiendo el hechizo. La sacudida tenía que haberse notado a kilómetros, pero algo extraño pasó con el espectro.

Por un instante la sombra, casi líquida, que le cubría se desplazó, dejando ver un cuerpo humano marchito en su interior al que rodeó otra vez cuando la fuerza del grito pasó, quedando como si no hubiese pasado nada un momento después. interceptores. Menuda suerte la nuestra. Huimos. Aún no sé si puede ser o no mi padre. No esperaba una reacción como esa de

No pasó ni un latido cuando HannYe nos avisó desde las alturas de que se acercaban Jonh, y la mirada de Connor tampoco era especialmente amable mientras mirábamos en la casa.

No puedo abusar de la ayuda de mis compañeros por mucho más tiempo para solucionar esto, más cuando reaccionan de un modo tan agresivo.

Quizás pueda intentarlo hacer yo sola, no arriesgando a nadie más. O quizás tan solo llevando a Maikel para que me ayude. No es la sutilidad personificada, pero estoy segura de que le encantará la idea.

Si efectivamente se trata de mi padre… o de aquello en lo que se ha terminado de convertir, no puedo quedarme tranquila pensando que es un espectro. Y si no lo es… el mundo estará mejor con un espectro de menos

Es lo mínimo que le debo. El descanso

¿verdad?

No hay comentarios: