
Hacía tiempo que no me reía tanto. Han instalado un Karaoke en la sala de recreo de Orpheus. Seguramente dentro de una semana no tendrá tanto gancho, pero parecíamos crios con juguete nuevo. Bueno, pues yo piqué. Fue glorioso ver al crisol Unidad, con sus piques internos. Y entonces nosotros. Yo no tengo ni idea de cómo cantar, pero al final acabé convenciendo a Ann Ye para hacer una especie de duelo sobre la tarima, a ver quien lo hacía más ridículo o gracioso. No faltaron aplausos. Cuanto me he reído.
Y bueno, ahora estoy en casa en otra de mis escapaditas para escribir algo, pero es que me inquieta aún lo de mi padre.
Estoy escribiendo la carta en un papel guarro. A ver como hago para que no puedan saber que lo he escrito yo, y aún así lograr lo que quiero sin llamar mucho la atención. Si puedo convencer a alguien más, intentaré ir hoy mismo a aquella casa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario